MOOC GRATUITOS, FÓRMATE EN LA RED

He realizados cursos online en diversas plataformas y de diversos niveles. Suelo buscar cursos relacionados con mi formación, puesto que es lo que más me gusta y lo que menos pereza me da a la hora de ponerme por mi cuenta a realizar los mismos, y serán los que os recomiende; pero hay cursos de todo tipo y para todos los públicos.

Mi intención es orientar sobre los cursos gratuitos, puesto que de pago es más fácil acceder a lo que estemos buscando.

Recuerdos cursos como los del Museo del Prado que son fáciles y dinámicos, con prestar un poco de atención los test se hacen en un momento, además son cortos pero puedes acceder a muchísima información a través de otros recursos que facilita el curso. En el lado opuesto recuerdo un curso de la Universidad Autónoma de Barcelona de Egiptología (sigue vigente su a alguien le interesa en Coursera) que me tremendamente complicado, era muchísimo el temario, durante mucho tiempo y los test eran muy complicados para mi nivel, iba más allá de una asignatura de carrera, conseguí superarlo y aprendí muchísimo, eso también es cierto.

Los cusros de idiomas normalmente los intento hacer a través de la Junta de Castilla y León cuando consigo enterarme… los primeros que realicé incluían video-llamadas con clases prácticas y llamadas telefónicas para practicar, la verdad es que eran muy, muy completos; los últimos han sido más flojos, la plataforma no es la misma y se basan en la repetición, pero los contenidos son buenos.  Los imparte ENCLAVE FORMACIÓN y están orientados al sector turístico, los próximo saldrán en el mes de julio de 2020.

A través del programa de empleo no he conseguido hacer ningún curso de nada, algunas veces por tener ya formación y considerar que no necesito más, otras porque no me han dado la plaza y otras porque ni siquiera he conseguido enviar la documentación.

He decidido hacer esta entrada para quienes buscáis cursos os pueda servir como guía, no he realizado todos ni en todas las plataformas pero así podéis ir más rápido a buscar lo que os guste.

MIRIADAX: he hecho muchos cursos aquí, algunos son gratuitos y al acabar te puedes descargar como un diploma, si necesitas el certificado lo puedes pagar después, se guardan en tu perfil y suelen costar unos 80€. En esta plataforma suelen estar los MOOC de las distintas universidades. Los precios de los cursos van desde los 40€ hasta lo que te quieras gastar. Me he apuntado a “Introducción a la lengua y cultura portuguesas para hispanohablantes (3.ª edición)”, cuesta 40€ con el certificado, pero se puede acceder de forma gratuita.

Edx: . Es otra plataforma de cursos, aquí están, por ejemplo, los de la Universidad Carlos III. Gratuitos, y luego puedes pagar el certificado. Hay otros muchos cursos de otras universidades, algunos de ellos también gratis, en este momento hay activos en español 259 cursos, son muchos para elegir… He optado por: “Caligrafía y paleografía: espacios históricos para su estudio y práctica”, parece difícil… pero habrá que interntarlo.

Coursera: seguro que muchos lo conocéis, antes tenía más cursos gratuitos, ahora casi todos son de pago y muchos de ellos en inglés. Suelen ser cursos de mayor duración y mucho más intensivos. Se puede hacer una búsqueda por intereses o ramas e igual que las otras plataformas comprar el certificado en caso de que os haga falta en algún momento.

UNED: cursos gratuitos, pero como oyente, hay que pagar luego la credencial que son 15€. Se puede realizar el curso y pagarlo después si quieres.

UNIVERSIDAD DE GRANADA: hice con ellos el completísimo curso sobre la Alhambra y también te dan diploma gratis. No tienen ninguno activo en estos momentos.

UNIVERSIDAD DE MÁLAGA: oferta cursos gratis pero hay que estar muy pendiente porque son plazas limitadas.

ACTÍVATE, son los cursos de Google. Tienen certificados gratuitos y de pago. Son cursos relacionados con la era digital, programación, diseño web, HTML… intenté hacer uno una vez de iniciación a la programación y tuve que dejarlo, era demasiado el nivel, pero son muy profesionales. Voy a realizar “Plan estratégico y planes de acción” de la Fundación Santa María la Real. Es como una clase de Máster, ya he realizado el primer bloque y es perfecto para cualquier persona que esté interesada en el crecimiento personal y profesional, con bastantes herramientas.

Universidad Politécnica de Valencia: . Cursos gratuitos, me interesaban los cursos de Valenciano pero son avanzados, así que me apunté a uno sobre patrimonio cultural.

Universidad Rey Juan Carlos, cursos gratuitos con certificado opcional. No tienen muchos para elegir pero sí buena pinta; he optado por un curso sobre los Sitios Reales.

Aula fácil. Es todo gratuito pero la publicidad inunda toda la pantalla, no son MOOC, son archivos para aprender de forma autodidacta, en los idiomas puedes realizar ejercicios online auto-corregibles que no están mal, pero la apariencia de la página agobia un poco.

Fundación Estatal para el Empleo: https://www.fundae.es/ cursos gratuitos con certificado. Los hay tanto para parados como para trabajadores, hay que estar muy atento de cuándo salen y no puedes hacer más de uno a la vez ni superar una serie de horas por convocatoria, me he apuntado a varios y estoy a la espera de que me los concedan. Para poder optar a ellos piden varios documentos y puedes encontrar que los oferten también desde academias vinculadas al SEPE. https://www.fundae.es/trabajadores/buscador-de-cursos/oferta-formativa-ccaa.

https://www.cursosfemxa.es/ y https://cursosprospera.com/ existen muchos cursos gratuitos pero la mayoría son los que encontraréis en Fundae (SEPE). Las plazas vuelan…

https://www.iebschool.com/moocs/ no se acerca a lo que busco, hay pocos cursos, cortos y específicos, pero son gratuitos y tienen ya programados para 2021.

ADECCO ha ideado un programa de formación pero hay que apuntarse ante del 22 de mayo de 2020, yo estoy esperando que me autoricen. https://empresas.adecco.es/adeccoformaciongratis/

https://www.bbc.co.uk/learningenglish/english/ tampoco es curso MOOC ni con acreditaciones pero está muy bien para ir aprendiendo o al menos para no olvidar el inglés, tiene artículos, entrevistas, ejercicios, actualidad… ¡muchísimos contenidos!

https://www.asonaman.es/es/cursos/manipulador-de-alimentos durante la cuarentena aquí ofrecen cursos gratis dirigidos sobre todo a hostelería como por ejemplo el de manipulador de alimentos.

Espero que os sirva como guía para adentraros en esto de los cursos online que han venido para quedarse entre nosotros. Si tenéis alguno en mente o servidores que los ofrezcan por favor, compartid.

El arte encerrado

¿Tiene sentido el arte si no hay quien lo pueda contemplar?

¡Hola a todxs! Algunos ya me conocéis, os escribo desde casa, las circunstancias a las que nos enfrentamos nos van a hacer adaptarnos a un nuevo modelo de vida, siempre decimos “y lo que nos quedará por ver” pues bien, esto parece que también estaba en los planes.

Yo me dirijo a vosotros para intentar haceros los días más amenos, os intentaremos hacer llegar contenidos relacionados con los diferentes talleres y esperamos hacerlo de la mejor manera posible.

Tras esta introducción vuelvo de nuevo a la pregunta. El arte en un principio y como ya sabemos ha de tener una función estética, función que en muchas ocasiones no encontramos (sobre todos cuando hablamos de las últimas tendencias artísticas). Si el ate ha de agradar a los sentidos es porque tiene que ser visto.

Desde la creación del Museo del Louvre en 1792, la visión del arte como un bien de todos y para todos ha sido una constante. Este concepto nos lleva a pensar que el arte ha de estar en los museos, aunque bien sabemos que aun existen muchos coleccionistas particulares que compran obras para deleitarse en la intimidad.

Pero aun así es completamente necesario que el arte sea visto, si no pensad en el cine. ¿Qué sentido tiene la realización de una película si no va a ser visionada?, pues muy poco.

En estos días en los que los museos han cerrados sus puertas al público muchas han sido las iniciativas por parte de los mismos para acercarnos sus obras hasta nuestras casas. Os adjunto algunos de los enlaces para que podáis dar uno de esos paseos virtuales a los que ya os tengo acostumbrados.

Solo me queda deciros que salgáis solo si es imprescindible hacerlo, que seáis responsables y que os cuidéis mucho, por favor. Un abrazo.

Louvre Virtual: https://www.louvre.fr/en/visites-en-ligne

Museo del Prado: https://www.museodelprado.es/coleccion/obras-de-arte

Museo Británico: https://www.britishmuseum.org/collection/galleries

Foro Romano: http://es.photojpl.com/panorama-del-foro-romano-en-roma-en-visita-virtual-interactivo/-/5248n8xIfV/

Mi propuesta para la formación a través de las redes sociales ha sido: “Recorrido virtual por el Museo Nacional de Escultura Colegio de San Gregorio”.

Primera parte: https://www.facebook.com/ActividadesparaMayoresdelAyuntamientodeValladolid/videos/213717083171437/

Segunda parte: https://www.facebook.com/ActividadesparaMayoresdelAyuntamientodeValladolid/videos/2545014152430600/

Tercera parte: https://www.facebook.com/ActividadesparaMayoresdelAyuntamientodeValladolid/videos/228561991805372/

Las Edades del Hombre

Lerma 2019

Como Castellano-Leonesa millenial conozco las exposiciones con el título Edades del Hombre desde que nací. Esto es así literalmente puesto que la primera de las ediciones de celebró en la Catedral de Valladolid en 1888.

Para quienes no tengan conocimiento de este evento, Edades del Hombre pretende cada año mostrar al público en forma de exposición el patrimonio eclesiástico que atesora la comunidad de Castilla y León, reúne cada año en una sede y bajo un punto de vista común, obras de muy diversas procedencias, algunas prestadas por otros lugares, y las expone de forma que deja de verse en su contexto habitual para contextualizarse en otro lugar.

Yo recuerdo haber visitado algunas de las ediciones con mis padres siendo pequeña, pero no fue hasta que realicé el primer máster cuando entendí la dimensión real de la propuesta que el pasado año celebró su 30 cumpleaños. Me han contado en numerosas ocasiones las largas colas que se formaron para asistir a la primera de las exposiciones, fueron unos años de mucho éxito, los siguientes la afluencia fue bajando y los visitantes se ceñían a grupos de personas mayores que iban en autobús de sede en sede, algunos turistas y el público más fiel que no se ha perdido ni una sola edición.

Yo ciertamente he visitado pocas veces Edades del Hombre, el patrimonio artístico de tipo religioso es algo que por esta zona tenemos muy muy mascado ya y además no guardo buen recuerdo de las artes decorativas tipo cálices, custodias y demás desde la carrera. Pero no por ello quito mérito a la labora de la Fundación Edades del Hombre.

Este año he visitado la exposición albergada en tres sedes en la ciudad de Lerma, Burgos, en tres ocasiones. El personal es ya experto en organización de grupos concertados, nos dividen nos repartes los dispositivos de guiado de grupos y comienza la visita, siempre acompañados de empleados que nos enseñan la exposición. No suelo asistir a visitas guiadas pero en estas ocasiones creo que es fundamental, de no hacerlo así mi capacidad de concentración habría durado aproximadamente media hora.

Este año en Lerma la exposición estaba dedicada a los ángeles, es algo que me gusta del enfoque que se le da, que cada año sean capaces de a través de un concepto, de un título, se puedan reunir obras y darles sentido en común, es una gran labor. Además en los últimos años también ha mejorado mucho la museología, más moderna y adaptada, algo que me parece fundamental en el año 2019, con poco material y presupuesto se pueden hacer grandes cosas.

Pero lo mejor de Edades del Hombre sin duda alguna es la labor que desempeña en los lugares en los que se da esta cita anual. Ha pasado ya por más de una treintena de municipios, digo más porque en algunas ocasiones las sedes han sido compartidas como fue el caso de las dos Medinas (del Campo y de Rioseco). También se han organizado otros ciclos fuera de España, en ciudades como Nueva York. Estos lugares, ciudades y pueblos, ha visto con la llegada de Edades del Hombre el momento idóneo para ponerse en el mapa y beneficiarse de muchas cosas. Restaurantes, comercio local, lugares patrimoniales y naturales, ect. han acogido con los brazos abiertos estas iniciativas, y si no lo han hecho, fue una mala idea.

Edades del Hombre sirve para que las personas, muchas de ellas público de la Comunidad, se acerquen hasta estos lugares y los conozcan en profundidad, como lugares turísticos que merecen ser valorados, y sólo el lugar donde se encuentre la sede sino también lugares cercanos al mismo que en muchas ocasiones únicamente habían sido lugares de paso.

Este año Lerma se ha visto beneficiada, por su oficina de turismo han pasado miles de personas, las tiendas de productos típicos han sacado sus ofertas a la calle y el Parador ha colgado el cartel de completo. Esto siempre es bueno. Además poblaciones cercanas como Cavarrubias o Santo Domingo de Silos se han hecho eco de todo esto y también han recibido turistas. La Colegiata de Covarrubias con su actualizado museo incluso tenía entrada conjunta con Edades del Hombre y ha facilitado la vista guiada a todos aquellos grupos que quisieran acercarse a este tesoro.

NO sabemos la repercusión que podrá tener en el tiempo, algunas de las sedes a día de hoy han seguido manteniendo flujo de visitantes desde ese momento como por ejemplo Arévalo, en otras como las dos Medinas, no consiguió funcionar todo lo bien que se esperaba. Pero siempre es una oportunidad para mejorar, restaurar, reorganizar y tener muy en cuenta lo importante que es el patrimonio, sobre todo el eclesiástico (atesora alrededor de la mitad de todo el país de este tipo) para una comunidad como Castilla y León.

Fundación Edades del Hombre ocupa actualmente uno de los alas del antiguo Monasterio de Santa María de Valbuena, en la localidad de San Bernardo a orillas del río Duero bajo la denominación de origen Ribera del Duero. Es también visitable y allí además se encuentran los talleres de restauración. Una buena oferta turística de fin de semana.

El turismo de interior está de moda, y cualquier excusa es buena para ponerlo en valor, pero si además es a través de una exposición con tantos adeptos y que continúa en el tiempo, muchísimo mejor.

Veremos cuál será el siguiente destino…

En las exposiciones no permiten hacer fotografías por los que no os puedo enseñar la instalación de obras, pero podéis acceder a su página web.

ALEMANIA 2019

Berlín, el epicentro alemán a medio hacer

DÍA 1

Tenía muchas ganas de llegar a Berlín, el viaje en bus tardó unas tres horas. Desde la estación fácilmente encontramos una parada de S-Bahn, nuestro medio de transporte favorito en la ciudad, compramos tickets de día completo por 7€ por persona. Llegamos al hotel, el barrio a simple vista está genial, pero la ola de calor que nos ha estado pisando los pies, hoy ha llegado de pleno a Berlín. 36 grados de media y un ventilador al lado de otro enorme ventanal. Comemos en el barrio y decidimos echarnos un rato a esperar que pase el calor.

Ya más fresquitos decidimos visitar el centro de la ciudad, primera parada Puerta de Brandemburgo, la más famosa de las puertas europeas y símbolo del Berlín actual. Quedó atrapado tras el muro durante la Guerra Fría. Encargo de Federico III de Prusia, fue completada en 1791 como símbolo de paz. Inspirado en la Acrópolis de Atenas, y una de las 18 puertas que bordeaban la ciudad. La cuadriga diseñada por Gottfried Schadow en 1806 fue secuestrada por Napoleón y estuvo en París hasta 1815. Aquí Ronald Reagan pronunció las famosas palabras: “Mr. Gorbachev, open this gate. Mr. Gorbachev,  tear down this wall”. Yo estaba desando verla, cuando al llegar allí estaban preparando un escenario para un concierto y se veía la mitad superior, adiós a mis ansias de foto típica de colección, un desastre. Decidimos continuar el paseo tras la decepción recorriendo el famosos boulevard Unter den Linden, vimos el Hotel Aldon, grandes almacenes y bancos, la estatua ecuestre de Federico el Grande, la Universidad de Berlín donde estudiaron importantes personajes como Marx y Engels y que se ubica en uno de los Palacios de Federico El Grande, la Bebelplatz, en este lugar en 1933 la liga de estudiantes nazis organizó la primer quema pública de libros en el país, y su ópera y en este punto junto al edificio memorial de la Nueva Guardia, nuestro cuerpo pedía ¡¡¡agua!!!, qué sed, qué calor, y qué precio tiene el agua en Alemania.

En 1948, los tres sectores occidentales (Berlín Oeste), los que estaban bajo control respectivo de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, se reunifican en el marco de la República Federal de Alemania (RFA), a lo que la Unión Soviética replicó con el bloqueo de Berlín Oeste y la creación de la República Democrática Alemana (RDA) en 1949, con capital en Berlín Este.

Este bloqueo fracasó gracias al puente aéreo mantenido por las fuerzas occidentales desde la RFA.

Logramos atravesar la Isla de los Museos y el río Spress hasta la estación de S. Hackescner Markt. Bebemos abúndate agua por unos 2€ el litro y por fin encuentro algo que me gusta de Berlín, el resto me ha parecido como cualquier otra ciudad reconstruida, grandes edificios de estilo neoclasicista en un gran avenida abarrotada de andamios y obras, ya me lo había advertido mi madre. Hidratados nos acercamos hasta el siguiente punto los famosos patios comunales, Hachesche Höfe, Haus Schwarzenberg y Rosenhöf; Berlín empieza a gustarnos en este punto donde se une la arquitectura modernista y las tiendas de objetos artesanales.

[En Alemania las olas de calor no están de moda como España, allí no hay fuentes, las bebidas son bastante caras, también el agua, no existe el aire acondicionado en edificios e infraestructuras públicas, apenas hay piscinas…]

En esta zona se encuentra el barrio judío, aceras repletas de placas que recuerdan ese pasado no tan pasado de la ciudad de Berlín y donde comenzamos a ver la cultura anterior. El recorrido nos hizo (hice) pasar por Sophienkirche, el Jüdischer Friedhof Grobe, con un monumento en recuerdo de los judíos y la Nueva Sinagoga.

En este punto decidimos coger el transporte público y desplazarnos hasta el siguiente punto más famoso de la ciudad, la East Gallery, situada en Friedrichshain, el barrio donde más restos de la antigua RDA pudimos ver al buscar una famosa discoteca. La galería al aire libre ofrece más de un kilómetro de muro decorado con pinturas de diversos autores, y por el otro lado espacios verdes con vistas al río y terrazas donde la caña cuesta casi 4€, pero la necesitábamos, la temperatura no bajaba.

En 1961, la RDA construyó el denominado muro de Berlín, de 45km, para separar las dos partes de la ciudad, y de hecho para aislar Berlín Oeste de la RDA, con el fin de acabar con la emigración de alemanes del este hacia el oeste. El muro, que contaba con un total de 144 km, fue uno de los símbolos más conocidos de la Guerra Fría y de la partición de Alemania. Muchas personas murieron en el intento de superar la dura vigilancia de los guardias fronterizos de la RDA cuando se dirigían al sector occidental. El número exacto de víctimas está sujeto a disputas y no se conoce con seguridad. Las cifras de las diferentes versiones oscilan entre 86 y 238 muertos.

Muchos berlineses del oeste también se fueron de la ciudad por sentimiento de inseguridad o por razones económicas: la ciudad aislada y enclavada en territorio de influencia soviética, aunque masivamente subvencionada, no podía ofrecer las mismas oportunidades que el resto del país, lo que contribuyó a la disminución del número de habitantes.

El «Muro de la Vergüenza» sigue presente en la ciudad en cada rincón. Todavía impresiona ver los trozos de aquel muro que dividió la ciudad durante 28 años y que finalmente sería derribado en 1989. En el suelo de la ciudad queda el rastro de la situación exacta en la que se encontraba el muro.

Tras ver las pinturas nos adentramos en el puente más espectacular de Berlín, el Oberbaum Bridge, hasta llegar al barrio turco. Algo alternativo, pero nada que ver con lo que esperábamos encontrar en el moderno Berlín. Allí decidimos cenar durum en uno de los varios que encontramos en Schlesische Str. Frente a la parada (U) del mismo nombre. Alemania es el segundo país del mundo con mayor población turca tras Turquía y el lugar donde se inventó el durum.

Volvemos al hotel, es hora de descansar, Savignyplatz es nuestra parada, y el barrio está repleto de edificios modernistas de principios del siglo XX, con calles y plazas arboladas, muy cerca de la calle de compras Kurfüstendamm. El sitio nos encantó.

DÍA 2

Otro día de calor. Hemos pasado la noche más o menos con nuestro ventilador y decidimos salir pronto del hotel. Bajamos en la estación central, cruzamos uno de los muchos canales que existen en el centro de Berlín y nos adentramos en el Tiergarten, el pulmón de la ciudad, nos topamos allí con el Chillida de la Chancillería Federal, vemos el Reichstag (con la cúpula de Norman Foster) buscando sombra, hasta el Memorial a los soldados soviéticos del Ejército Rojo. Este parque alberga varios edificios y monumentos significativos como la colosal Columna de la Victoria a la que se puede acceder por 3€.

Atravesamos el parque hasta la Postdamer Platz, el calor empieza a hacer mella, no son ni las 11 de la mañana y ya no tenemos ganas de seguir. Vemos el centro comercial, me hago la foto con la jirafa de la tienda de Lego, vemos los restos de muro de esta parte de la ciudad, llegamos hasta  el Gropius-Bau y la Topografía del Terror, no podemos pararnos, estamos al borde la deshidratación. Llegamos finalmente al Checkpoint Charlie. Otra de las paradas obligatorias en la ciudad, el márquetin es impresionante, una gran industria ha nacido inspirada en un puesto de control entre la parte soviética y la estadounidense, cosas que pasan en el siglo XXI.

Pensamos que la mejor opción serán los museos. Al llegar a la Isla de los Museos decidimos que tenemos 6 horas para ver los 5 museos y comer algo entre medias, compramos la entrada integrada, 18€ adultos y 9€ los estudiantes. Al entrar en el Museo de Pérgamo un cartel nos recibe con grandes letras NO HAY AIRE ACONDICIONADO, la que nos espera…

Nos quedamos maravillados con los tesoros de gran tamaño del Museo de Pérgamo, visitamos a Nefertiti en el Neues Museum, la colección de arte egipcio, la colección de pergaminos y el Berliaer Golhut. El Altes Museum lo pasamos rápido, tenemos calor y hambre, llama la atención de los visitantes la colección erótica. Comemos una currywrust y nos refigeramos un poco. Seguimos la ruta en la Antigua Galería Nacional hace mejor temperatura, vemos las obras de los impresionistas y por supuesto los Friederich que tienen su propia sala, nos encandila este museo. Finalmente nos acercamos hasta el Museo Bode, el edificio es espectacular, la colección promete más de lo que es.

Nos vamos al hotel, necesitamos una ducha descansar. Cenamos en el Good Friends, el restaurante chino más famoso del barrio y nos damos un paseo nocturno por la ciudad, la Catedral, encargo de Federico el Grande en el siglo XVIII, es un templo con cúpula de cobre a imagen del panteón romano,  está muy bonita iluminada, pero la luz en las calles es escasa, en los parques es nula, y por un parque nos encontramos, como una aparición, la estatua de Marx y Engels, no podíamos perdérnoslos.

Nos acercamos a Alexanderplatz, otro de los lugares de interés de la ciudad, en ella se encuentra la famosa torre de televisión de 368 metros construida en el lado soviético en los años sesenta como símbolo de poder. Esta es una zona en obras y no se puede admirar toda la perspectiva de la plaza pero llama la atención el gran edificio del Ayuntamiento (Rotes Rathaus), gran edificio de ladrillo rojo y la Iglesia gótica de Santa María; y un poco más adelante otra de las zonas con más encanto de Berlín, el Nikolaiviertel. Este barrio pretende recrear el pasado berlinés de casas con fachadas en punta y vigas de madera, y a día de hoy es un oasis entre el cemento, Artistas como Kleist, Ibsen, Casanova… vivieron aquí. En 944 el barrio quedó prácticamente destruido por las bombas, y durante mucho tiempo permaneció como una tierra yerma llena de escombros. Destacan los edificios Ephrimpalais, joya de XVIII y la Knoblauuchhaus, cuyas salas llenas de valiosos muebles, ofrecen una mirada en el mundo de la alta burguesía. Existe también una tienda dedicada a artículos navideños y otra dedicada a osos de peluche.  La Nikolaikirche es el monumento más antiguo, contiene un museo que documenta la historia de la ciudad.

DÍA 3

Decidimos recorrer el bulevar Kurfürstendamm, otro gran centro comercial al aire libre en Alemania, hasta la Iglesia Memorial del Kaiser Guillermo. Tras la II Guerra Mundial, la cúpula de la iglesia evangélica luterana Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche quedó totalmente en ruinas, por lo que en 1950 se planteó su posible demolición. Ante la negación de los berlineses, se decidió restaurar únicamente una parte, haciendo de esta iglesia un monumento que recordase la irracionalidad del ser humano y las guerras. En su parte alta la Freiheitsglocke (Campana de la libertad) y al que le fue anexado un edificio moderno para la parroquia. De hecho, esta iglesia es también conocida como “la iglesia en recuerdo a la futilidad de la guerra”. La entrada a la iglesia es gratuita y abre sus puertas de 9 de la mañana a 7 de la tarde, todos los días de la semana.

Desde allí optamos por coger un bus hasta el Archivo del Bahuaus, ya sabía que estaba en obras pero me apetecía ver algo de arquitectura de Walter Wropius.  De camino nos topamos con la Casa de las Culturas del Mundo, el techo parabólico es una aportación americana de 1957 y en la entrada se puede ver la obra de Henry Moore Butterfly. A las 12 y 18h suena un carrillón con 68 campanas, la entrada es gratuita de 10 a 19 horas.

Nos dirigimos al centro. Puerta de Brandemburgo, para reconciliarme un poco con ella, este día las temperaturas habían bajado. Echamos un vistazo a la impresionante obra del Banco Central, sólo asomamos la cabeza, nos dio vergüenza preguntar si podíamos entrar.

A la vuelta de la esquina nos topamos con el famoso Monumento al Holocausto, las 2711 estelas creadas por Peter Eisenman En honor de los 6 millones de víctimas del III Reich. Junto al monumento el aparcamiento que ocupa el lugar donde estuvo el búnker en el que Hitler se quitó la vida en abril de 1945 junto a Eva Braun, en 1947 los soviéticos lo dinamitaron. Volvemos a acercarnos al Check Point Charlie, nos habían hecho un encargo en su tienda, y lo vemos con más calma fijándonos en el famoso cartel de este espacio replicado.

El famoso punto de control fue demolido el 22 de junio de 1990, de modo que salvo el Museo del Muro del Checkpoint Charlie no quedó nada que lo recordase. Al cabo de los años se realizó una reconstrucción de aquella caseta de control, lo único diferente es que los sacos de arena ahora están rellenos de cemento.

El 13 de agosto de 2000 se inauguró la réplica y hoy en día es el reclamo de miles de turistas que se fotografían con actores vestidos con los uniformes militares americanos de la época. El bautizado como Checkpoint Charlie era el paso fronterizo más utilizado durante la Guerra Fría, era la aduana que utilizaban extranjeros o funcionarios para cruzar del Berlín Este al Berlín Oeste.  Este curioso nombre viene porque este puesto era el tercero que existía y utilizaron el alfabeto clave para denominarlo, de esta manera el primero sería el Alpha que era el paso por la autopista en Helmstedt, el segundo Bravo era el paso de autopista en Dreilinden y este tercero Charlie. Históricamente tiene mucha importancia porque fue el primero que se abrió cuando cayó el muro. En la actualidad se puede apreciar una réplica del cartel que anunciaba la entrada en la zona americana…

Visitamos las catedrales alemana y francesa y cogemos el U hasta el barrio de Kollwitzkiez, paseamos por sus calles y plazas, el ambiente y el  día son agradables, aquí se encuentra otro de los cementerios judíos y la una Sinagoga. Recorremos Berlín el bus, el 100 y el 200 pasan casi por cada punto de interés de la ciudad, y aunque tardes un poco en llegar es bastante cómodo.

Después de comer y descansar un rato decidimos volver a visitar la East Gallery, nos quedaba hacernos la foto más famosa, y volvimos a nuestro Kebab de confianza a cenar. Ya nos quedaban menos monumentos que visitar, para terminar el paseo volvimos hacia Postdamerpaltz para ver el Sony Center de noche y el paseo de las estrellas que no merece la pena en absoluto. A la vuelta buscando el autobús me encontré con la Filarmónica de Berlín, el museo de la Gemäldegalerie y la Nueva Galería Nacional de Berlín, que está en obras por tiempo ilimitado y que es obra del arquitecto Mies van der Rohe.

DÍA 4

En vez de acercarnos hasta Postdam, como suele hacerse en los tour habituales, decidimos descansar, había sido suficientes días de viaje y dedicamos el día a las compras y a ver el acuario, al menos allí hacía buen tiempo.

La combinación con los aeropuertos y el transporte, en general en Berlín, es magnífico, hay mucha frecuencia y las máquinas están en español. El único revisor con el que nos topamos fue de camino al aeropuerto, aunque no existan los tornos, sí existen los revisores, validar los billetes antes de montar en el tren. Los pases de día son muy cómodos tanto individuales como grupales. Si vuestro hotel está en el centro el primer día no os hará falta utilizar transporte puesto que las distancias son menos de las que parecen, pero para acercase a los barrios es imprescindible.

Nos faltaron algunas cosas por ver en Berlín, sobre todo algunos museos, pero siempre hay que dejar cosas para otra ocasión.

CURIOSIDADES

  • LAS VALIENTES MUJERES DE ROSENSTRASSE. Monumento a mujeres cristinas casadas con judíos que iban a ser deportados a Auschwitz, exigen durante semanas que se lo devuelvan, finalmente fueron entregados.
  • Todos los años en el mes de febrero, el festival Berlinale evoca la magia del mundo cinematográfico entre las torres y los palacios de vidrio de la Potsdamer Platz.
  • El símbolo de Berlín es un oso. No se sabe bien el motivo pero muchos apuntan a la etimología de “Berlín” que aludiría a la palabra “bär” que significa “oso”.
  • En los últimos años, muchas zonas han sido invadidas por enormes tubos de colores, que serpentean entre las calles y los edificios. Esta solución, que se ha convertido en un nuevo icono de Berlín, sirve para drenar el agua de los subterráneos y conducirla a los canales. De esta forma se evitan inundaciones en la construcción de túneles y obras.
  • Ampelmann es el hombrecillo de los semáforos berlineses, y existen muchas tiendas que venden recuerdos con esta imagen.
  • En primavera comen muchos espárragos, llamados spargelzeit, a veces con una salsa de ajo silvestre barlaunch.

OTROS MUSEOS

  • DDR MUSEUM. 9€ estudianes y desempleados 6 euros. Muestra cómo era la vida del Berlín del Este, la igualdad y la vigilancia de la Stasi.
  • KUNSTGEWERBEMUSEUM. Artes decorativas, 8 euros. Integrado en Museum Passs Berlín. Jugendstsil. Monumento a la resistencia alemana.
  • MUSEO JUDÍO, historia judía en Alemania desde la Edad Media. Llamativo diseño en zig zaq. De 10 a 20h, 8 euros. En el suelo de la ciudad se pueden ver pequeñas piezas de latón llamadas Stolpersteine, que recuerdan la última vivienda de judíos deportados por los nazis.
  • ANTIGUA GALERIA NACIONAL o Gemaldegalerie. Potsdamer Platz. Pinacoteca, arte internacional del siglo XX. El edifico de Mies Van der Rohe, es llamado el templo de la luz y el cristal. Munch, Kirchner, Picasso, Klee, Dix, Tiziano, Vermeer…
  • MUSEO DE FOTOGRAFÍA. Edificio neoclasicista del 1900. exposiciones con la obra de Helmut Newton.
  • MUSEO HISTÓRICO ALEMÁN. 2000 años de historia hasta la caída del muro. Escalera de caracol hecha de cristal.
  • MUSEO ARTE CONTEMPORÁNEO. Antigua estación de trenes.
  • LA NEUE NATIONALGALLERIE. Junto a Gemaldegalerie. Vanguardia pictórica. En la Potsdamer platz de Ernst Ludwing. Jugadores de cartas de Otto Dix. Cerrada por remodelación.
  • HAMBURGER BANHOF. De 10 a 18 horas. Para los amantes del arte moderno. Andy Warhol, Linchestein… 14 euros.
  • MUSEO BURGGEEN. Obras de Picasso, Matisse, Klee… entrada conjunta con el Sammlung Scharf Gerstenberg. 10 euros.
  • BROHAN MUSEUM. 8 euros. Museo de artes aplicadas. Art nouveau, art Decó y Funcionalismo.
  • MUSEUMPASSBERLIN. Todos los museos estatales incluidos por 29 euros, reducido 14,5, incluida isla de los museos.

COMIDA

  • Currywurst: salchichas con salsa de kétchup y curry. Dicen que el mejor es el de Curry 36 (Mehringdamm 36).
  • Eisben: codillo de cerdo.
  • Shnitzel: chuleta de cerdo empanada y acompañada por patatas fritas o ensalada de patatas.
  • Brezel: panecillo horneado que tiene la típica forma de lazo.

ALEMANIA 2019

Hamburgo

Salimos de Bremen por la mañana, cogemos nuestro Flixbus en la estación de tren, esta vez puntual y estupendo en cuanto a servicios y comodidad. Nuestro viaje hacia Hamburgo transcurre por autovía, no se ve nada del paisaje, las autovías están rodeadas de altos árboles que las hacen bastante agradables.

  • Hamburgo es la segunda ciudad en tamaño de Alemania y el mayor puerto del país, el espíritu marítimo impregna toda la ciudad. En Hamburgo dieron sus primeros conciertos los Beatles y hoy es centro de la música electrónica.
  • Su carácter comercial se remonta a 1189, cuando l conde Adolfo III, convenció a Federico Barbarroja de que concediera a la villa derechos  de libre comercio y la integró en la Liga Hanseática.
  • La ciudad prosperó hasta 1842 cuando un gran incendio destruyó un tercio. Logró recuperarse a tiempo para unirse al II Reich en 1871, y se vio involucrada en dos devastadoras guerras mundiales. Tras la guerra participó en el milagro económico alemán. Hoy día el puerto y los medios de comunicación son la base de su riqueza.
  • En tiempos de la Hansa a lo largo de sus canales se sucedían residencias y almacenes de ricos comerciantes.
  • Es una ciudad ligada al agua. Ubicada alrededor de dos lagos, ambos en pleno centro, el Binnenalster y el Aussenalster y la atraviesan tres ríos el Elba, el Alster y el Bille, y un dédalo de estrechos canales llamados fleete.

Llegamos a la parada en Hamburgo en menos de dos horas, está muy cerca del hotel y como solo vamos a pasar una noche en la ciudad, Hamburgo es muy caro, dejamos la maleta y echamos de a andar.

Las distancias parecían más, una vez cruzamos una de las principales vías por la Estación Central nos encontramos ya en el centro neurálgico de la ciudad, otro gran centro comercial alemán repleto de cadenas de tiendas. Siguiendo mi plan nos encontramos con la Casa de Chile, un edificio con forma de barco muy curioso y bonito, principal ejemplo de arquitectura expresionista alemana, la diseñó en 1924 el arquitecto Fritz Hoger para un negociante que se enriqueció en Chile.  Un poco más adelante ya empezamos a ver agua por todas partes, es algo confuso no sabes cuántos canales has cruzado y toda la zona industrial de antiguos almacenes es una gran extensión de edificios de ladrillo rojo, pero su encanto es innegable, aquí tenemos la foto perfecta.

Recorremos toda la zona repleta de puentes y tranquilidad hasta el Museo Naval y el famoso Miniatur-Wunderland, no sé si es muy famoso pero mi tío sueña con ir algún día, no entramos, no merece la pena pagar la entrada si no vas a poder dedicarle tiempo suficiente, volveremos.

Nos alejamos de esta zona industrial y volvemos a la civilización, visitamos las ruinas de la Iglesia de San Nicolás, se puede acceder a un mirador a través de un ascensor por 5€, tomamos algo y seguimos con el paseo, nos topamos con la que dicen es la parte que aún conserva el encanto que debió tener toda la ciudad en su pasado, la Deichstrasse, calle con algunos edificios del XVIII, buen lugar para conocer el viejo barrio de canales y mercaderes.

Desde aquí nos dirigimos hacia la joya de la corona, el edificio de la Filarmónica del Elba, el Elbphilharmonie. Este antiguo almacén de ladrillo ha sido remodelado por los arquitectos Herzog y de Meuron, la entrada a las terrazas es gratuita, no conseguimos entradas para ninguno de los conciertos que se realizan en su interior, pero merece la pena el sitio.

Vamos perdiendo fuerza, el calor nos asfixia, tomamos aire y seguimos. En el barrio de Neustadt podemos encontrar las renacentistas arcadas de Alsterarkaden, la iglesia de san Miguel, uno de los símbolos de Hamburgo y la mayor iglesia protestante barroca de norte de Alemania, desde la torre están las mejores vistas por 4 euros, la verdad es que es muy muy grande. También encontramos Krameramtswohnungen, una hilera de casas con entramado de vigas de madera.

En esa zona por casualidad dimos con la Buschof Ansgar statue y el ayuntamiento. El Rathaus, de estilo barroco, es famoso su vestíbulo con un espectacular artesonado.

Hace demasiado calor para seguir con el paseo, no hay fuentes por las calles, nos vamos a comer en la zona del hotel, repleta de comida de diferentes países, entramos en un turco y subimos a descansar y refrescarnos, digo subimos porque son 5 pisos sin escaleras, nuestra habitación está arriba del todo reformada y con terraza para nosotros solos.

Sigue haciendo calor, nos armamos de valor, hay que aprovechar el día, desde el hotel nos dirigimos al Lonbardsbrüke, desde él se pueden ver los dos lagos, en ellos hay muchas personas realizando deportes náuticos con sus barcos, nosotros no tenemos barco.

Decidimos visitar el jardín botánico, había leído que era un buen lugar para visitar y no nos defraudó. Tiene un pequeño jardín japonés y un estanque con cascada, además de columpios acuáticos para niños y baños públicos.

Seguimos con nuestro calor y atravesamos una gran explanada que en los meses plenos de verano se convierte en una gran feria al estilo estadounidense, lo estaban montando así que no vimos nada, bueno sí, la cárcel. Volvemos a la civilización, estamos en la calle central del famosísimo barrio marinero de Hamburgo, St. Pauli. Este barrio en el que muchas guías recomiendan no ir de noche es la zona más alternativa de la ciudad. Su boulevard central está repleto de pequeños chiringuitos con terraza, encontramos una tienda con todo tipo de merchandising del barrio, es curiosa y tienen cosas muy chulas. Seguimos el paseo, comenzamos a ver muchos sex shops y cervecerías. Llegamos la plaza dedicada a Los Beatles

  • “Nací en Liverpool, pero me hice mayor en Hamburgo, John  Lennon.”
  • “Era el verano de 1960 y una banda novata de Liverpool le había confirmado una actuación pagada en Hamburgo si tocaban con un batería. Tras una frenética búsqueda, Pete Best se unió a John Leonnon,Paul McCartney y George Harrison y Stuart Sutcliffe en agosto de ese año. Se estrenaron en Grosse Freiheit ate una zarrapastrosa multitud de borrachos y prostitutas. Tras 48 horas seguidas con sesiones de 6 horas, el genio musical de la banda ya estaba pulido. El magnetismo empezó atrayendo a multitudes fieles, pero en noviembre fue deportado George por ser menor de edad, y Paul y Pete fueron arrestados por intento de incendio. Los tres escaparon de las autoridades alemanas y regresaron a Reino Unido. Allíse anunciaron como los Beatles, recién llegados de Hamburgo. En 1961 volvieron a la ciudad. Durante 92 noches hicieron su primera grabación profesional. Empezaron su carrera en EMI, Pete fue sustituido por Ringo Starr. Aún quedan huellas en Hamburgo. Indra Club, el Kaiserkeller, el Star Club o la Beatles platz.”

Compramos unas cervezas y nos sentamos a hacer compañía a los músicos, vienen grupos de turistas en visita organizada y transeúntes de la zona se pegan por una lata que reciclar. Recorremos la calle mirando algunos de los locales nocturnos más famosos de la zona, un hombre se cae por ir corriendo, creemos que se ha roto algo pero se ríe, le prestamos auxilio, parece estar bien.

Seguimos nuestra ruta por este barrio hasta encontramos con una de las calles más famosas. Sant Pauli es un barrio rojo al más puro estilo Amsterdam con la diferencia de que aquí solo hay una calle y está cerrada en sus dos lados por muros en los que dos señoritas ligeras de ropa permiten la entrada únicamente a varones mayores de 18 años, lo que nos pareció un poco injusto. En este barrio hay gente raruna sí, pero como en toda Alemania, no nos pareció para nada inseguro aunque no lo frecuentamos de noche. Compramos un imán y vamos hasta el río, estos edificios portuarios de ladrillo (St. Pauli Landing Bridges) también son famosos, hoy albergan restaurantes y lugares de ocio. Desde aquí salen barcos turísticos para recorrer el río y el edificio circular alberga la entrada al túnel del Elba que permite el paso a los astilleros que quedan en medio del río.

Se hace tarde, vamos en dirección al hotel buscando alguna hamburguesería, debe haber muchas puesto que aquí se inventamos, llegamos al gran centro comercial, la plaza del ayuntamiento y las calles adyacentes, las tiendas han cerrado, todo está mucho más tranquilo. Los restaurantes también han cerrado, ¿qué hacemos?, queda una última opción para conseguir una hamburguesa… Mcdonals siempre disponible, cenamos y pedimos un helado con muy buena pinta que resulta ser todo lo contrario, vamos entretenidos hacia el hotel.

Hamburgo nos ha encantado, descansemos, mañana toca Berlín, último destino de este viaje.

ALEMANIA 2019

Bremen

  • Bremen es el estado alemán más pequeño, aúna cultura y vida nocturna. En unos minutos se puede pasar de una inusual calle expresionista a un pintoresco distrito de serpenteantes callejuelas medievales y luego, a un alternativo barrio de estudiantes. El puerto de Bremerhaven ilustra de forma extraordinaria la tradición marinera de la región.
  • Es famosa por un cuento, un singular barrio expresionista y uno de los equipos de fútbol más queridos del país.
  • “Los cuatro célebres animales que protagonizan el cuento de los Hermanos Grimm, no consiguieron llegar a Bremen. Por iniciativa del burro, cuatro animales viejos y cansados, que temen convertirse en estofado de sus amos, huyen a Bremen con la intención de hacer fortuna como músicos. La primera noche de su viaje deciden alojarse en una casa que resulta estar ocupada por una banda de ladrones como descubren al subirse encima del barro para mirar por la ventana, con sus ruidos consiguen espantar a los ladrones y se quedan allí a vivir”.
  • Bremen fue la primera ciudad en elegir en 1979, al partido verde para su parlamento, germen del movimiento verde mundial.
  • En sus comienzos era conocida como la Roma del Norte, y se convirtió en base de la cristianización escandinava desde 1646 tiene el título de ciudad hanseática libre.

Llegamos a Bremen tras algunos problemillas con Flixtrein, puesto que este llegó con más de una hora de retraso a la central de Colonia y perdimos el enlace. Conseguimos coger el siguiente autobús tras una charla en medio inglés con el conductor, al principio un poco reticente a recogernos pero finalmente no hubo problema y conseguimos llegar a nuestro siguiente destino, Bremen.

Empieza a hacer calor, pongo el Google Maps a funcionar y por una gran avenida de varios carriles y locales cerrados llegamos a nuestro barrio, Viertel. Nos encontramos en el barrio más alternativo de la ciudad, con sus casas de tres alturas, sus pareces repletas de murales muy coloridos y un buen ambiente, coincidiendo además con el fin de semana.

Dejamos las cosas en el apartamento, pequeño, con mucha luz y en una calle muy tranquila. Hacemos la compra, comemos, descansamos y nos adentramos en Bremen.

Yo siempre suelo elegir en un primer momento el camino alternativo para llegar a mí destino y así lo hicimos, en vez de ir por la calle principal (Ostertorsteinweg), fuimos hacia el río Weser, otro de los grandes río que encontramos en Alemania.

Era la tarde de verano perfecta, las laderas del río son utilizadas como lugar de recreo, familias y grupos de amigos realizando improvisadas barbacoas y jugando a diversos deportes, al fondo se ve el estadio de fútbol. Y en la otra orilla ¡una playa! y barcos que cruzaban constantemente cargados de pasajeros. Nos encantó esta primera imagen de Bremen, pero todavía quedaba más.

Llegamos al casco antiguo en unos 20 minutos caminando y nos encontramos un entramado de calles estrechas repletas de cafés y tiendas artesanales. Nos parece precioso, hay turistas pero es agradable pasear por aquí. Encontramos tiendas de recuerdos preciosas e incluso una dedicada exclusivamente a adornos navideños. Estamos en el lugar conocido como Schnoor, barrio marinero y también barrio rojo de la ciudad.

Seguimos caminando, en un cruce de caminos se encuentra el Die Glock, teatro, la Catedral de San Pedro con sus altas torres y la plaza del mercado. Es un lugar espectacular. Las dos torres del Dom St. Petri de 1200 años de antigüedad, dominan el extremo nororiental. A su lado se encuentra el Rathaus, construido en 1410; el renacentista balcón central, coronado por tres aguilones se añadió entre 1595 y 1618. Enfrente se encuentra la estatua del Caballero Rolando de 13 metros de altura.

Ya en esta zona deben estar los famosos músicos, y por supuesto es el lugar más concurrido. Frente a la iglesia de Nuestra Señora se sitúa la escultura de los Múscos de Bremen, su autor fue Gerhard Marcks, uno de los artistas condenados por los nazis por degenerados en la década de 1930. Existe un museo con algunas de sus obras, se puede visitar por 5€. El edificio más moderno de la plaza es la haus der Burgerschaft de 1966, estructura geométrica de acero y hormigón.

De repente mientras hacíamos fotos y disfrutábamos de este lugar oímos unos gruñidos raros, estos ruidos provenían ni más ni menos que de una alcantarilla que al introducir una moneda produce los sonidos de los músicos. Sin duda una cosa muy curiosa.

También aquí se encuentra la Bottcherstrasse una encantadora callejuela con una entrada dorada y singulares paredes de ladrillo rojo. Ludwig Roselius, comerciante que hizo fortuna con el café descafeinado, encargó la construcción de la calle en 1931. En la haus Atlantis puede verse una impresionante escalera de caracol forrada de vidrieras murales, obra de Hoetger y también un carrillón que simboliza la tradición marinera de Bremen y suena mientras el panel giratorio honra a marineros como Cristóbal Colón.

En el margen izquierdo del río se encuentra la fábrica de cerveza Becks donde por 10,50€ puede verse el proceso de producción con visita guiada en inglés y alemán. La vimos desde el bus y decidimos no hacer la visita puesto que no nos íbamos a enterar de mucho.

Desde la plaza principal nos dirigimos de nuevo al río, repleto de bares donde compartir una jarra de cerveza a precio europeo, bastante caro. El ambiente del sábado con el buen tiempo era estupendo.

Decidimos volver poco a poco a casa, atravesamos las galerías comerciales Kontorhaus, afianzamos la idea de que Alemania es un gran centro comercial. Pasamos también por delante de los juzgados, un precioso y enorme edificio y también por el Kunsthalle, museo con una amplia colección permanente de pintura, escultura y grabados desde la edad media a la actualidad donde nos sorprende una escultura contemporánea.  Un teatro y un restaurante español nos dan la bienvenida de nuevo al barrio.

Al día siguiente recorremos lo que desde el satélite parece una fortaleza natural con un gran foso, hoy en día un preciso riachuelo con zonas verdes, nenúfares y peces. Estatuas y bancos guardan todo el recorrido hasta llegar al Molino. Volvemos a adentrarnos en el centro comercial de la ciudad, está muy tranquilo, es domingo, algunos turistas se fotografían con una piara de cerdos de bronce que decoran la calle principal.

Volvimos hasta en otras dos ocasiones a recorrer el casco antiguo, merece la pena perderte por sus calles y es pequeño, y el domingo por la tarde visitamos el pulmón de Bremen, Bürgerpark. Aquí hay un hotel de lujo con vistas al parque, la verdad es que aunque los árboles aliviaban el calor, los de la piscina del hotel daban bastante envidia. Los bancos de este parque están asignados a personas y familias, tiene un estanque central con peces y patos y se extiende mucho más de lo que nosotros visitamos.

De vuelta, caída la tarde, atravesamos la gran explanada donde se encuentra el palacio de congresos (OVB-Arena) y llegamos a la estación de tren, desde allí último paseo por el centro y agotados y con un calor bastante elevado en el cuerpo nos retiramos a descansar.

Merece la pena visitar esta ciudad, con dos días será suficiente y se pueden ver también ciudades y pueblos de alrededor. Es una ciudad de cuento, una pena que los músicos no la llegasen a ver.

Nos quedamos con ganas de disfrutar la ciudad de noche, pero en junio en Alemania son muy pocas las horas sin luz, anochece sobre las 23.00 horas.

ALEMANIA 2019

Colonia, Bonn y Brühl

A finales de año decidimos que Alemania iba a ser nuestro destino para el 2019, yo tenía muchas ganas de visitar el país y sobre todo Berlín. Le dimos varias vueltas porque queríamos ver toda Alemania con muy poco presupuesto y en unos 10 días, algo que es bastante utópico, tuvimos que elegir entre norte o sur, y finalmente nos decantamos por el norte, grandes ciudades para la toma de contacto con el país. Seguro volveremospara ver el sur.

El itinerario elegido finalmente fue Colonia, Bremen, Hamburgo y Berlín, cuatro ciudades en 10 días, perfectamente factible y con buena comunicación entre ellas.

Colonia, el primer contacto con los grandes ríos.

Llegamos a Colonia con retraso en el vuelo pero no pasa nada, confiamos en que el transporte público funcione con regularidad y yo ya he visto la Catedral desde el avión. Buscando la estación, en vez de seguir a la gente, me pongo nerviosa y mi móvil cae en plancha contra el suelo, empezamos bien…

Desde el aeropuerto de Köln-Bonn hay constantemente trenes, por unos 3€ el tren te deja en el centro de las ciudades (Hbf, estación central). Aún siendo la una de la mañana había trenes, un punto a favor.

Salimos de la estación central de Colonia y nos encontramos con su imponente Catedral, hay mucho ambiente en sus escaleras pese a la hora, al día siguiente lo entendimos.

Al levantarnos el primer día tras haber descansado más o menos por la gran cantidad de luz que entra a través de las ventanas en el mes de junio en el norte de Alemania, comenzamos nuestra ruta turística:

10:00 am, calles desiertas, supermercados y tiendas cerrados, no encontramos una cafetería donde desayunar en el centro… a mi me huele que ¡es fiesta!, efectivamente, yo sabía que en España era el jueves del Corpus Christi, pero no me esperaba que en Alemania con todo el tema del protestantismo y demás lo fuesen a celebrar, pues sí, al llegar a la Catedral tras desayunar en una franquicia alemana poco barata, nos encontramos con todo el despliegue, cientos de personas reunidas en una gran explanada y banderas por doquier, por supuesto la custodia del tesoro de la Catedral también estaba presente.

Nos dirigimos en ese momento hacia el río, las vistas más famosas de la ciudad, cruzamos el Puente Hohenzollern, se construyó en 1907 pero fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Es uno de los puentes ferroviarios con más tráfico de Europa, unos 1200 trenes pasan por él cada día, y está repleto de candados del amor, un paseo entretenido hasta el otro lado en el que se encuentra un edificio moderno con las mejores vistas de la ciudad, el Koln Triangle (mirador en la planta 28, horario de  11 a 23 horas, 3€). Nos hicimos unas fotos en un precioso día en el que termómetro marcó unos 24 grados constantes.

Volvimos a cruzar el puente y nos acercamos por la orilla del grandioso Rin, Sergio decía, es un río-mar. Llegamos a la zona de los museos y donde se encuentra la Filarmónica, curioso edificio moderno en el que por su mala construcción en los momentos que hay concierto no se puede pasar por la plaza superior por el eco que producen los viandantes en la sala. En esta zona también se encuentra el Museo Ludwing, uno de los museos de arte contemporáneo más importantes de Alemania, con obras de Picasso, Dalí, Magritte… abre de 10 a 18 horas y cuesta 11 euros. Y el Museo Romano Germánico con colecciones de la antigüedad. Sus piezas más importantes son el mosaico romano de Dionisio y el monumento funerario del legionario Poblicius, la entrada cuesta 8 euros. En el exterior se pueden ver algunas de las obras del pasado romano fundacional de Colonia.

Siguiendo por el Rin llegamos al barrio antiguo, aunque muy reconstruido se aprecia el encanto de los barrios marineros del norte de Europa. Los que más nos llamó la atención en este punto fue la cantidad de gente que había por el paseo, no olvidemos que era fiesta, pero el buen tiempo hizo que las calles y terrazas de esta zona estuviesen abarrotadas.

Atravesando el Alter Markt, lugar donde se realiza el famoso mercado de navidad, llegamos hasta el Museo del Chocolate donde encontramos un mercadillo al aire libre tomamos una Kolsch, la cerveza local que lleva el mismo nombre que el dialecto de la ciudad. En nuestro recorrido ya pudimos ver algunas de las doce iglesias románicas que, aunque reconstruidas, se localizan todavía por la ciudad y que merecen un vistazo. Al volver hacia el hotel pasamos por la plaza del Ayuntamiento, con su gran torre, vimos el monumento a Konrad Adenauer, importante figura en tiempos del nazismo, y a través de sus callejuelas y patios nos encontramos con el Museo Wallraf Richartz de artes plásticas (Escuela de Colonia, telas holandesas de Rembrandt o Rubens, obras de Friederich e impresionistas. 9 euros), sólo entramos en su tienda, pero tenía muy buena pinta, justo enfrente se encuentra la famosa Casa Fariña, donde se comercializó por primera vez el agua de colonia.

Buscamos dónde comer y encontramos un italiano estupendo, donde además no había apenas gente, muy cerca de la Brüsseler Platz, donde se encuentra la iglesia de San Miguel.

Junto al hotel se encuentra el Centro de documentación sobre el Nacionalismo. Es el mayor lugar conmemorativo de carácter local en la República federal de Alemania dedicado a las víctimas del nacionalismo. Se fundó en 1979 y está dedicado a partes iguales a las víctimas del régimen nacionalista y a la investigación y transmisión de la historia de Colonia. Y también muy cerca restos de la antigua muralla romana y por supuesto una Loba Capitolina.

Al caer la tarde nos dedicamos a explorar el Rin en la otra dirección, viendo los grandes barcos en forma de crucero que surcan sus aguas imaginado tener alguno de ellos para nuestro disfrute. A última hora nos acercamos hasta la Basílica de San Gerón, una de las pocas que ya nos quedaba por visitar y que mereció la pena por el lugar en el que se encuentra rodeada de jardines y tranquilidad a última hora.

Ya habíamos visto casi toda la ciudad, lo cual nos dejó tiempo para pensar en alguna excursión.

A las cuatro y media de la madrugada ya entraba la luz por nuestro enorme ventanal, a las 10 las calles, hoy sí, estaban repletas de gente y el centro de la ciudad se había transformado en un gran centro comercial. Nos dimos cuenta de que es así en todas las grandes ciudades alemanas, tiendas y más tiendas, se nota que nada queda del pasado Comunista que pasó un tiempo en algunos de los territorios alemanes. Primark, H&M, Zara… el Globertrotter, son calles repletas de tiendas. Nos dirigimos hacia la Catedral, tenemos ganas de visitar este gran templo construido en el siglo XIII que tuvo que ser levantado, a excepción de sus torres, tras la Segunda Guerra Mundial, sus agujas son impresionantes con sus 157 metros de altura, así como lo son sus cinco naves al interior. También por supuesto vimos el arca que contiene los restos de los tres Reyes Magos que llegaron desde Milán en 1164.

Llegamos a la estación central y compramos en las máquinas, que no están en español, un billete integrado para todo el día que nos llevase hasta Bonn (precio por persona 13€). Llegamos a Bonn, Antigua capital de Alemania occidental hasta 1990, allí nació Ludwind Van Beethoven, donde se fabrican las gominolas Haribo y ciudad también bañada por el Rin. Allí nos encontramos un mercado de fruta y verdura en plena plaza, el llamado Ayuntamiento Viejo de estilo rococó y la Universidad, también visitamos la librería Thalia, ubicada en un antiguo teatro. La Catedral de Bonn comenzó a construirse en el siglo XI y finalizó en el XIII, lo que la convierte en una de las más antiguas del país, y se parece mucho a las iglesias que ya habíamos visto en Colonia. Dedicada al culto católico guarda las cabezas gigantes de San Casio y San Florencio, dos soldados romanos.

Comemos un bocata a orillas del Rin y ponemos rumbo al siguiente destino: Brühl, un remanso de paz, con grandes jardines y palacios, no encantó este pequeño pueblo, además que la temperatura acompañó todo el día. Esta ciudad languidecía sin pena ni gloria, hasta que, en el siglo XVIII, el arzobispo elector Clemente Augusto de Baviera, amigo de Casanova e igual aficionado a las mujeres, las fiestas y los palacios, fijó aquí su residencia. En 1984 la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad sus dos ostentosos palacios rococó, ubicados en extremos opuestos del Schlosspark. El Schloss Augustusburg es la más grande y llamativa obra de Francois Cuvilliés. También concibió el Jagdschloss Falkenlust, un pabellón de caza donde el arzobispo se entregaba al placer de la cetrería. Destaca la capilla adyacente atestada de conchas, minerales y cristales. Los palacios distan a pie uno del otro 30 minutos, comunicados por un ancho paseo. También visitamos el centro de la localidad y a media tarde volvimos hacia Colonia.

Al tener billete integrado decidimos hacer uso del mismo y coger un bus hasta la Claudius Therme o el Neptunbad, baños de estilo romano en el Rheinpark, donde cenamos rodeados de grupos de amigos que habían dedicado la tarde del viernes a disfrutar del aire libre. Un teleférico también lleva hasta este parque.

Al caer la noche, sobre las 22:30 volvimos al casco antiguo para disfrutar de las vistas nocturnas de Colonia y su Catedral.

Me queda la espinita de haber visitado las termas, puesto que hacía muy buen tiempo y apetecía y la ciudad de Aquisgrán, muy cerca de Colonia, pero fuera de presupuesto. En otra ocasión será.

Lo que más nos llamó la atención fueron los grupos de amigos y familiares que se congregan en los parques y a orillas de los ríos alemanes, pero nos sorprendió que esperábamos un país más moderno, con gente alternativa, más eventos culturales al aire libre…